miércoles, 25 de julio de 2018

San Roque, espejo de virtudes

A pesar de que en la actualidad muchas son las preocupaciones que nos rodean, quizás tengamos olvidadas otras tantas en las que podemos poner mucho de nuestra parte. Si en ocasiones llegamos a la conclusión  de habernos perdido en un mar de miramientos hacia lo externo, desatendiendo lo interno, no cabe más que mirarnos frente al espejo y reflexionar, y que mejor forma de hacerlo, que poniendo como referente a San Roque. 


San Roque, fue un hombre santo, que tenía unos valores carentes para nuestra sociedad, de humildad y paciencia,  que además cumplió con el mensaje del Evangelio al desprenderse de sus riquezas materiales e iniciar una vida de peregrinaje ayudando a aquellos que recibían la espalda de la sociedad en su camino hacia Roma.

Como bien ha recordado Mons. Julián Barrio, Arzobispo de Santiago de Compostela, hoy podemos seguir pidiendo ayuda al santo de Montpellier “para vernos liberados de las pestes que pueden dañar nuestra vida espiritual o material”.  Palabras que el mitrado pronunció el pasado año en la apertura del Año Jubilar de San Roque de la Archidiócesis de Santiago de Compostela y que ha sido concedido por la Santa Sede con motivo de los cinco siglos de renovación ininterrumpida de un voto que viene realizando esta ciudad para ponerse bajo la protección del Santo.

Tomemos como ejemplo al pueblo compostelano y reavivemos el mismo compromiso espiritual que Arahal obtuvo con nuestro Sagrado Titular. Sabiendo actualizar nuestras peticiones y poniendo en práctica su mensaje de vida en nuestro día a día, ayudando a los afectados por la peste de la pobreza, la inmigración, las enfermedades, la soledad y las guerras.

Antonio J. Ruiz Fernández
Diputado de Formación

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