sábado, 16 de septiembre de 2017

Convivencia del grupo de mujeres

En la noche de ayer, a la conclusión de la Santa Misa en honor de la Santísima Virgen de los Dolores, se celebró en el patio del naranjo de la Iglesia de San Roque una convivencia por parte del grupo de mujeres de la Hermandad. Como viene haciéndose en los últimos años, en la misma compartieron un agradable rato de encuentro en torno a la fiesta de la Santísima Virgen.


viernes, 15 de septiembre de 2017

15 de septiembre. Nuestra Señora de los Dolores


El presente artículo del Butler-Guinea se refiere a la celebración de «Los siete dolores de la Virgen María», que era el nombre de esta fecha litúrgica en el calendario anterior a la última reforma. Pareció interesante conservar su contenido, para tener un acercamiento a la historia de la celebración, pero debe tenerse presente que en la liturgia actual tiene rango de memoria, y por tanto las antífonas ya no corresponden al contenido de la conmemoración, sino que son las que tocan en el día correspondiente; asimismo los textos que se refieren específicamente a los dolores de la Virgen, tanto en la misa como en el oficio del día, están centrados exclusivamente en la Pasión, mientras que la celebración los «siete dolores» tal como se los ordena aquí, ha permanecido sólo como devoción popular.
Por dos veces durante el año, la Iglesia de occidente conmemora los dolores de la Santísima Virgen María: el viernes de la semana de Pasión, llamado Viernes de Dolores, y también en el día de hoy, 15 de septiembre. La primera de estas conmemoraciones es la más antigua, puesto que se instituyó en Colonia y otras partes de Europa en el siglo XV. Por entonces, se la llamaba Memoria de los Sufrimientos y Penas de la Santísima Virgen María y se dedicaba especialmente a los sufrimientos de Nuestra Señora en el curso de la Pasión de su divino Hijo. Cuando la festividad se extendió por toda la Iglesia occidental, en 1727, con el nombre de los Siete Dolores, se mantuvo la referencia original de la misa y del oficio de la Crucifixión del Señor y, la conmemoración se llama todavía en algunos calendarios «Compasión de Nuestra Señora», así como en muchos lugares, antes del siglo XVIII.
En la Edad Media había una devoción popular por los cinco gozos de María y, por la misma época se complementó esa devoción con otra fiesta en honor de sus cinco dolores, durante la Pasión. Más adelante, las penas de la Virgen se aumentaron a siete y no sólo comprendieron su marcha hacia el Calvario, sino su vida entera. A los frailes servitas, que desde su fundación tuvieron particular devoción por los sufrimientos de María, se les autorizó en 1668 para que celebraran una festividad en memoria de los Siete Dolores, el tercer domingo de septiembre. Esta festividad se implantó también en la Iglesia occidental en 1814. Durante largo tiempo, estos misterios se enumeraron de distinta manera, pero a partir de la composición del oficio litúrgico, se establecieron de acuerdo con los responsorios de los maitines, como sigue:
-La profecía de San Simeón. «Había un hombre llamado Simeón que era justo y piadoso; y le dijo a María: Una espada de dolor traspasará tu alma.»
-La Huída a Egipto. «Levántate, toma al Niño y a su Madre, huye hacia Egipto y quédate allí hasta que yo te lo diga.»
-El Niño Jesús perdido durante tres días. «Hijo, ¿por qué has hecho esto con nosotros? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.»
-La dolorosa marcha hacia el Calvario. «Él avanzó cargado con la cruz. Y le seguía una gran multitud del pueblo y una mujer que lloraba y se lamentaba por Él.»
-La Crucifixión. «Y cuando llegaron al lugar que se llama Calvario, lo crucificaron allí. A los pies de la cruz de Jesús estaba su Madre."
-El descendimiento de la cruz. «José de Arimatea pidió el cuerpo de Jesús. Y al bajarlo de la cruz, lo depositó en los brazos de su Madre.»
-La Sepultura. «¡Qué gran tristeza pesaba sobre tu corazón, Madre de los dolores, cuando José lo envolvió en lienzos finos y lo dejó en el sepulcro.»
Mucho se ha escrito sobre la gradual evolución de estos siete dolores de Nuestra Señora, pero de ninguna manera, se ha agotado el tema. Una de las contribuciones más valiosas para esta historia es la de un artículo que aparece en la Analecta Bollandiana (vol. xu, 1893, pp. 333-352), bajo el título de La Vierge aux Sept Glaives, escrito para rebatir el absurdo intento del folklorista H. Gaidoz para relacionar la devoción con un rollo manuscrito que se encuentra en el Museo Británico. El rollo está ilustrado con una representación de la diosa asiria Istar, en torno a la cual hay una especie de panoplia en la que se ven siete armas. La coincidencia no tiene nada de extraordinario y no existe el menor indicio que sugiera un vínculo entre la diosa asiria y la devoción occidental de época muy posterior. Sabemos con certeza que en la Edad Media se reconocían los «cinco gozos» y poco tiempo después, se estableció el número de siete dolores específicos de Nuestra Señora. Además, antes de que se estableciera ese acuerdo, hubo devoción por «nueve gozos», «quince dolores», y hasta «veintisiete dolores».

Fuente: www.aleteia.org

martes, 12 de septiembre de 2017

Antonio Gila Bohórquez, meditador del Stabat Mater 2017

La Junta de Gobierno de la Hermandad, ha designado a don Antonio Gila Bohórquez para ser el encargado de pronunciar la meditación del Stabat Mater el próximo mes de noviembre, ante las Sagradas Imágenes del Santísimo Cristo Yacente y María Santísima de los Dolores. 
Antonio Gila Bohórquez, médico de profesión y salesiano de formación, nació en Sevilla en el año 1987, realizando sus estudios en el Centro Salesiano de la Santísima Trinidad. Posteriormente, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla, obtiene la Licenciatura en el año 2011. Consigue el Premio Extraordinario Fin de Carrera por su expediente académico, el Premio de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y el Premio “Ciudad de Sevilla” del Excelentísimo Ayuntamiento de Sevilla a la Excelencia Académica. Máster en Investigación Biomédica, Clínica y Experimental. Actualmente desarrolla su tarea profesional en el Hospital Quirón de Sevilla.
Pertenece a las Hermandades de San Bernardo, Gran Poder, Amargura, Divina Pastora y Santa Marina y a la Archicofradía de María Auxiliadora Coronada, siendo un gran devoto de la Esperanza Macarena.
Con 16 años pronunció su primera disertación correspondiente al XIII Pregón Escolar de la Semana Santa de Sevilla en el Colegio Salesiano de la Santísima Trinidad. Realizó el Pregón Universitario de la Semana Santa en el año 2011, así como el Pregón de las Glorias de Sevilla en el año 2013 ante la Patrona Hispalense, la Virgen de los Reyes.
Desde el año 2008 hasta la actualidad ha pronunciado: Pregón de la Navidad en la Residencia de San Juan de Dios; Pregón de la Virgen de las Veredas en el Barrio de Valdezorras; Pregón de la Navidad Salesiana en la Basílica de María Auxiliadora; Mantenedor en el Acto Literario a la Divina Pastora de Santa Marina por el X Aniversario de su Exaltación de la juventud; Presentación del Concierto del XV Aniversario de la Banda de Música María Santísima de la Victoria, en la Basílica del Gran Poder; XI Exaltación de la Juventud a la Divina Pastora y Santa Marina; Exaltación al Santísimo Cristo de la Corona, de la Parroquia del Sagrario; Meditación al Santísimo Cristo de las Almas, de la Hermandad de Los Javieres; Meditación a Nuestra Señora del Rosario Doloroso, de la Hermandad del Polígono de San Pablo; Meditación al Santísimo Cristo de la Redención de la Hermandad de las Mercedes de la Puerta Real; Salutación a la Virgen del Carmen de Calatrava; Pregón de la Bajada de María Auxiliadora Coronada en la Basílica Salesiana y Pregón de la Virgen de la Cabeza de Sevilla.
Es una gran alegría para la Hermandad contar con la presencia de Antonio Gila para pronunciar la meditación del Stabat Mater antes Nuestros Sagrados Titulares, agradeciendo desde aquí su compromiso y generosidad.

Catequesis de adultos. Sacramento de la Confirmación

Acompañamos a esta entrada la convocatoria de catequesis de adultos para recibir el Sacramento de la Confirmación en la Parroquia de Santa María Magdalena de Arahal. 


lunes, 4 de septiembre de 2017

Santa Misa en honor de María Santísima de los Dolores

Foto cartel: Studio Miguel Ángel

El próximo viernes 15 de septiembre a las 20:00 horas en la Iglesia de San Roque, la Hermandad del Santo Entierro dedica Santa Misa con veneración y amor a su Sagrada Titular María Santísima de los Dolores con motivo de su memoria litúrgica.

Iniciamos el curso pastoral de la mano de la Santísima Virgen

Queridos hermanos y hermanas:
Comenzamos el curso pastoral 2017-2018 de la mano de la Virgen, cuya natividad celebraremos el próximo viernes. Coincide con las fiestas mayores de tantas ciudades y villas de nuestra Archidiócesis, en las que la Madre de Dios es honrada con los más diversos y hermosos títulos. No podíamos comenzar mejor nuestras actividades pastorales que bajo la protección de la Virgen.
Foto: Andrés García
La fiesta de la natividad de la Santísima Virgen es muy distinta de las fiestas de los santos. De ellos no celebramos su nacimiento, sino su muerte, su nacimiento para el Cielo. La razón es que todo hombre o mujer que viene a este mundo nace lastrado por el pecado original. Por ello, la Iglesia sólo celebra el nacimiento del Señor, el de Juan el Bautista, santificado en el vientre de su madre en la visita de María a Isabel, y el nacimiento de la Virgen, concebida sin pecado.
Celebramos la natividad de María cuando nuestros agricultores han recogido  el fruto de sus sudores, y cuando el tiempo, después de los rigores estivales, se torna más suave. Estas dos circunstancias nos ayudan a comprender dos aspectos que constituyen la entraña de esta fiesta: el inicio de la “plenitud de los tiempos” (Gál 4,4); y el alivio benéfico que aporta a la humanidad el nacimiento de María.
Con la natividad de María se inicia el Nuevo Testamento, los tiempos nuevos anunciados por los profetas, de los que nos hablan los textos litúrgicos de esta fiesta, coloreados por dos temas dominantes: la luz y la alegría. Efectivamente, como nos dicen los Padres de la Iglesia, María es el lucero que precede al Salvador, la aurora que disipa las tinieblas de la noche y que nos entrega a Cristo, luz del mundo, la luz que recibimos el día de nuestro bautismo y que estamos llamados a poner sobre el candelero para que a todos nos alumbre. En los últimos años, ha crecido loablemente en la Iglesia la sensibilidad ante la pobreza y los sufrimientos de nuestros hermanos, pero probablemente ha decrecido el número de cristianos que dedican sus energías a combatir la mayor de las pobrezas, la de tantos huérfanos de filiación que no saben que tienen un Padre bueno que les ama entrañablemente y que, en consecuencia, viven en el pozo sin fondo del consumismo materialista, que no sacia las ansias de felicidad del corazón humano.
Queridos hermanos y hermanas: no ocultéis la luz de vuestra fe debajo del celemín por miedo, por pusilanimidad o por intereses humanos poco confesables. Anunciad a Jesucristo con valentía, con audacia y sin complejos. Que la Santísima Virgen, aurora que precede al Salvador, nos ayude a todos a ser portadores de luz, lámparas vivientes en nuestras obras, en nuestras vidas, en nuestras profesiones y en nuestra familia.
Los textos de la liturgia de esta fiesta insisten también en la alegría. En las últimas décadas es evidente el oscurecimiento de la esperanza y la alegría en Occidente como consecuencia del fracaso de las grandes utopías que prometían la felicidad, y como fruto también de la secularización de la sociedad, pues como afirmara Benedicto XVI, “el hombre necesita a Dios; de lo contrario queda sin esperanza” (SS 23). Tampoco los cristianos estamos sobrados de alegría y esperanza, algo que es más notorio en esta hora difícil,  cuando sentimos con tanta intensidad el peso del laicismo militante, el peso y la angustia de una cultura pagana, que proclama sus dogmas con tanta agresividad, seguridad y arrogancia. En este contexto, al que se suman también las carencias y penurias de tantos hermanos en  nuestros barrios periféricos, podría parecer que el derrotismo, la tristeza y la añoranza de otros tiempos es la actitud más realista y coherente.
La fiesta de la Natividad de María nos invita a vivir la virtud de la esperanza, una esperanza penetrada de optimismo sobrenatural y de confianza en las promesas de Dios, que guía indefectiblemente a su Iglesia y que de los males saca bienes. La fiesta del nacimiento de la Virgen, la cantora de Dios, la mujer que se alegra en Dios su salvador porque ha hecho maravillas, nos invita a vivir la alegría sobrenatural, que es don del Espíritu y que se fragua en la oración serena, en la experiencia profunda de Dios y en el encuentro diario con Él. Es la alegría de los pastores que después de encontrarse con el Señor vuelven a Belén muy alegres alabando a Dios; es la alegría de los magos, que retornan a su país muy contentos; la alegría de Zaqueo o de la samaritana refiriendo a sus paisanos su encuentro con el Señor. El mundo de hoy necesita más que nunca del testimonio cotidiano de almas sencillas, que comuniquen a los hombres la alegría de la salvación, la alegría de sentirnos amados por Dios nuestro Padre.
Deseándoos una feliz celebración de la natividad de María, recibid mi saludo fraterno y mi bendición.
+ Juan José Asenjo Pelegrina
Arzobispo de Sevilla

domingo, 27 de agosto de 2017

La labor social de N.H. Francisco Jiménez Maldonado hoy en El Correo de Andalucía

A través de esta entrada de blog, compartimos con todos esta interesante entrevista a nuestro hermano don Francisco Jiménez Maldonado que El Correo de Andalucía publica en el día de hoy en su edición impresa y digital. En ella nos cuenta la labor que, desde hace 18 años, viene desarrollando en Martil (Tetuán), como director del Centro Cultural Lerchundi, integrando a miles de jóvenes en un ambiente intercultural de fraternidad, desarrollo social y libre pensamiento.

Francisco Jiménez Maldonado, en la casa donde nació en Arahal y donde reside su familia. / EL CORREO

FRANCISCO JIMÉNEZ MALDONADO. Director del Centro Cultural Lerchundi en Martil (Marruecos). Lleva 18 años integrando a miles de jóvenes en un ambiente intercultural de fraternidad, desarrollo social y libre pensamiento.


Encuentro universitario sobre las diferencias entre el mundo árabe occidental y el Próximo Oriente. Tertulia sobre los matrimonios mixtos hispano-marroquíes. Charla sobre el éxodo de refugiados por el Mediterráneo, con voluntarios que han atendido en Grecia a quienes sobreviven a la dramática travesía en lanchas neumáticas. Intercambio con estudiantes rusos. Tertulia sobre 'los niños del pegamento' (los desheredados de Marruecos). Velada intercultural con estudiantes de Armenia. Taller de crecimiento personal. Tertulia sobre el concepto de ciudadanía. Curso intensivo de japonés. Tertulia sobre la arabidad diferente de Marruecos. Encuentro de voluntarios. Estas son solo algunas de las actividades programadas y realizadas durante el mes de agosto en el Centro Cultural Lerchundi, de la ciudad marroquí de Martil, a 10 kilómetros de Tetuán, dirigido desde 1999 por el sevillano Francisco Jiménez Maldonado. Y con esta intensidad durante todo el año, con este espíritu de apertura de miras al servicio de los jóvenes marroquíes, en un ambiente de fraternidad global. En su inmensa mayoría no tienen la más mínima intención de emular a los captados en Ripoll para el terrorismo de inspiración yihadista.
José Lerchundi fue un franciscano nacido en Orio (Guipúzcoa) que hizo una ingente labor social, educativa, cultural y pastoral en Marruecos durante 30 años, de 1867 a 1896. La diócesis de Tánger cuenta con cuatro sedes de actividades denominadas Centro Lerchundi. La de Martil, nombre bereber de Río Martín, localidad con unos 40.000 habitantes, ha logrado una muy meritoria dinámica de interculturalidad y de proyección social gracias a la labor de Francisco Jiménez Maldonado. Nacido en Arahal hace 49 años, simpatiza con los principios franciscanos pero él no es fraile sino un seglar que ha convertido la misión profesional de dirigir un centro cultural en su misión personal por y para los demás. Con él hemos conversado en vísperas de la manifestación en Barcelona, utilizada por los secesionistas catalanes para criticar al Rey y a Rajoy en lugar de repudiar a quienes idean o perpetran atentados como el de las Ramblas, con muertos y heridos de 35 nacionalidades.

¿Cómo le encaminaron sus orígenes a su vida actual en Martil?

Mi padre, además de empresario agrícola, era juez de paz. Estudié en centros públicos: el Colegio San Roque y el Instituto Al Andalus. Me sentía muy vinculado al pueblo y a la vez me interesaban mucho las noticias sobre otros países, descubrir otras realidades. Hice la carrera de Derecho y tanto en la Universidad de Sevilla como en el ambiente parroquial, por mi integración en el Movimiento Cultural Cristiano, fui evolucionando hacia el compromiso social y la conciencia sobre la desigualdad en el mundo. Por un lado, participaba mucho en la facultad en los coloquios y debates; por otro lado, iba llevando a la práctica valores como el espíritu asociativo y el trabajo en grupo.

¿Cuál fue su primera vinculación con Marruecos?

Un franciscano amigo de mi familia organizó en 1990 una visita a Marruecos. Me apunté porque tenía mucho interés en conocer la realidad del mundo árabe, que está presente en nosotros por vínculos históricos. Y aquel viaje acentuó más mi curiosidad.

¿Cómo le ofrecieron trabajar en Martil?

Fue en octubre de 1998. Pensó en mí Raquel González, una de las fundadoras en Sevilla de la ONG Arquitectura y Compromiso Social. Una de sus primeras actuaciones, acordada con Antonio Peteiro, arzobispo de Tánger, había sido rehabilitar en esa ciudad marroquí, de 1994 a 1996, la antigua iglesia de la Concepción, de grandes dimensiones, erigida en 1952 con estética del barroco hispanoamericano. En 1980 quedó cerrada al culto. Gracias a la labor voluntaria de los profesores y estudiantes de dicha ONG creada en el seno de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Sevilla, más el apoyo económico de la Junta de Andalucía, fue adaptada a los usos de biblioteca universitaria, aularios para cursos, salones para actividades y habitaciones. Y monseñor Peteiro me llamó para involucrarme. Quería articular una dinamización cultural, en consonancia con la acción social de los franciscanos en Marruecos. Vi que era un reto en el que merecía la pena lanzarse, en el que estaba casi todo por hacer, en el que podía implicarme a fondo para aportar y para aprender.

¿Recuerda sus primeras impresiones?

Martil me pareció hermosa e interesante. Es una ciudad en la zona del antiguo protectorado español, donde tantos compatriotas habían residido hasta los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado. Con turismo incipiente en su playa, con mucha tradición pesquera, y con el arraigo universitario al impartirse Letras y Humanidades en la Universidad Abdelmalek Essaadi, cuyo distrito de Ciencias está en Tetuán.

¿Ha hecho de Martil su lugar en el mundo?

Sí. Me ha permitido desarrollar capacidades que no imaginaba en mí, y constatar una repercusión positiva en los demás. He aprendido a ser paciente, a no desmoralizarme por las adversidades, a comprender otras mentalidades, otros ritmos. Me ha servido el espíritu de casa abierta y acogedora que viví desde niño en mi familia, donde se trataba con personas que acudían por muy diversos motivos. Ese bagaje personal, que he interiorizado con naturalidad, vertebra esa sensación de apertura y acogimiento que siente mucha gente cuando pasa por el Centro Cultural Lerchundi en Martil, participa de sus actividades, y se relaciona con personas de otras procedencias universitarias y asociativas.

¿Qué pautas le marcaron desde la diócesis?

Solo orientaciones generales, tanto al comienzo como hoy en día, tengo mucha libertad para programar y organizar. Monseñor Peteiro me dijo que, además de avanzar en lo que ya existía (la biblioteca para universitarios, y los cursos de idiomas) fomentara los encuentros, los diálogos, y la motivación entre los jóvenes. Él percibía que muchos jóvenes marroquíes necesitaban creer más en sí mismos, en sus posibilidades de desarrollo. Por eso nuestra labor es complementaria a lo académico. Tiene mucho de acompañamiento, de apertura, de apoyo psicológico, de motivación, donde todo no puede estar basado en pautas rígidas, en horarios inflexibles, en objetivos excesivamente delimitados.

¿Fue cómodo integrarse?

En Marruecos es fácil la relación con la persona foránea, desde cualquier primer contacto en la calle. En la biblioteca era muy sencillo trabar relación con los estudiantes. Era una época en la que no existía internet y los estudiantes aún estudiaban en grupo, por lo que resultaba más directo proponerles foros que no se hacían hasta entonces, e implicarles para que participaran. Y descubrí que en las universidades marroquíes había mucha gente muy bien preparada, deseosa de hacer evolucionar a su país. El ambiente intelectual era de ebullición, los progresistas tenían más fuerza que los islamistas. En mi labor, tenía que favorecer que profesores y estudiantes expusieran y expresaran sus experiencias, sus conocimientos, sus investigaciones. Siendo consciente de que el entorno social del país es plural y contradictorio. Siempre desde el respeto y poniendo el acento en la persona y sus valores. Y empecé a organizar desde jornadas literarias y recitales poético-musicales (en Marruecos gusta mucho la expresión poética), a foros sobre la pena de muerte.

¿Qué aprendió con más intensidad?

He aprendido a aprovechar el impulso de los jóvenes, esas ganas de transmitir y de debatir, que con el paso de los años se les va enfriando. Darles libertad para que propongan e intervengan. Y, desde ese talante, animarles también a que hablen de algún tema que considero necesario abordar. En consonancia con nuestro deseo de fortalecer su desarrollo personal y comunitario, y no solo sus notas académicas. Para temas académicos ya están, y lo hacen muy bien, instituciones como el Instituto Cervantes.

¿Resulta fácil ser tenido en cuenta por parte de los marroquíes, desde un centro cultural franciscano?

Los franciscanos están muy valorados en Marruecos desde hace muchos siglos. Los primeros frailes llegaron en el siglo XIII, fueron martirizados, pero la orden se asentó con la bandera del diálogo y de la fraternidad. Han sido avanzadilla en el estudio de la cultura árabe y del Islam. Los sultanes les tenían en cuenta para la diplomacia.

¿El español es la lengua vehicular de sus actividades?

Sí, abogando por la histórica implantación de la lengua española en dicha región. Al igual que en la biblioteca, la mayor parte de los libros son en español, para los estudios hispánicos, pero también hay en árabe, inglés y francés. El cineforum es en versión original con subtítulos en español. En las actividades también incorporamos el dariya, que es la lengua oficial de Marruecos, y en ella se realizan muchos foros y debates, procurando nosotros traducirlos, pues hay personas que acuden que no son marroquíes.

¿Cómo hacen sostenible el centro cultural?

Cada socio de la biblioteca paga en dirhams el equivalente a 10 euros al año, y tiene derecho a todos los servicios, incluyendo consulta y préstamo de libros, acceso a internet, películas, etc. Los alumnos universitarios pagan el equivalente a 8,90 euros al mes, y de esas cuotas, más lo que recabamos con los cursos de idiomas, además de permitirnos pagar gastos generales y a jóvenes que nos ayudan en la biblioteca, destinamos fondos para sufragar los estudios a jóvenes en dificultades económicas. Tenemos sillas, mesas y pizarras del año de la pera, pero nos apañamos bien. Donde ponemos el acento es en las personas, donde queremos ser modernos es en las propuestas y en las vivencias.

¿Cuál es el horario base?

Abrimos al menos diez horas al día. De lunes a viernes, de once de la mañana a nueve de la noche sin interrupción. Los sábados, de diez de la mañana a tres de la tarde. Y durante el resto de la tarde tenemos actividades: talleres, cineforum, ludoteca, reuniones en grupo,... La biblioteca está abierta para otro tipo de propuestas, y los domingo también, en épocas de exámenes: enero y mayo-junio.

¿Cómo ha vertebrado una red de colaboraciones para compensar la carestía de medios?

Convenciendo a numerosas personas e instituciones. Nosotros no movemos mucho presupuesto, sino mucha conciencia, mucho voluntariado, mucha solidaridad. Con más alianzas basadas en los compromisos personales que en la tramitación burocrática de convenios o de permisos. Si tenemos ahora una biblioteca con más de 10.000 libros es gracias a las donaciones, por ejemplo, de numerosas universidades españoles. Entre ellas, todas las andaluzas, y sobre todo la de Sevilla. Nos han donado libros muchos estudiantes marroquíes una vez terminado su periodo universitario, por afecto a nuestro centro cultural. También lo han hecho profesores iberoamericanos, arabistas españoles, investigadores anglosajones, el Ministerio de Cultura español... En mis idas y venidas he acarreado en mi coche multitud de libros para la biblioteca. A su vez, los libros que dejamos de utilizar los donamos a la red de bibliotecas de barrio que se ha creado en Marruecos.

¿Y colaboraciones para actividades de puertas afuera?

Todos los veranos organizábamos campos de trabajo con grupos de voluntarios españoles. Y al haber tanta población infantil en nuestro entorno, en muchos casos pasando demasiado tiempo en la calle, y en algunos casos siendo niños abandonados, empezamos a hacer talleres para que los niños de la calle se familiarizaran con nosotros, y empezaran a incorporar valores interculturales. Una profesora de Salamanca, Loli Fraile, muy implicada en ayudar a los niños abandonados, ha viajado cada año a Martil con un camión cargado de víveres y de libros.

¿Y de otros países?

Destaco al japonés Tadayoshi Ishihara, gran investigador de la cultura bereber. Ha trabajado mucho desde nuestra biblioteca, y promueve que, cada año, algunos estudiantes de la Universidad de Tokio hagan voluntariado con nosotros. Con ellos, y con otros americanos (sobre todo argentinos), y de otros países (hace poco hemos tenido rusos), y españoles, en verano alojamos voluntarios en el centro, convertimos las aulas en habitaciones, el salón de actos en improvisado comedor, el patio en sede de actividades, aprovechando el bagaje cultural de todos ellos, sus conocimientos, sus inquietudes, sus propuestas, sus gastronomías, sus cantes, sus bailes... Y se respira ese ambiente de valores interculturales.

¿A los jóvenes marroquíes, qué les interesa más, el español, el inglés o el francés?

Desgraciadamente, el español está perdiendo fuerza en Marruecos. Creo que las autoridades españolas no están prestando la debida atención a este tema. El inglés se está afianzando como la segunda lengua, también en una región como ésta, donde el español era hablado por casi todas las familias, y era una tradición secular que se mantenía a finales del siglo pasado gracias a la popularidad de la televisión y del fútbol. Al menos, nuestro centro es de los que contribuye a que no se pierda.

¿Cómo le ha cambiado internet sus dinámicas?

Internet ha traído ventajas e inconvenientes. Echo de menos esas reuniones y tertulias en las que nadie se distraía mirando el teléfono o el ordenador. Entiendo que, en un país con dificultades para viajar a otros países y acceder a otras realidades, internet permitió a muchos jóvenes salir de su aislamiento y de su sensación de monotonía. Una aspiración justa que colapsaba los primeros cibercafés, por el deseo de hablar con otras personas. Pero también veo hoy en día, igual que en España, que se desaprovecha lo bueno de internet y se usa como evasión, distracción o, desgraciamente, como adoctrinamiento. Se está conformando una tipología de joven acrítico, enganchado a las redes y sin saber gestionar ese caudal de información.

¿Es tensa la correlación entre el espíritu de libertad de puertas adentro, y las restricciones de puertas afuera? Marruecos dista mucho de ser una democracia.

Estamos convencidos de que hemos de tener incidencia pública y social más allá de nuestros muros. Es verdad que la gran confianza que siente la gente para participar y proponer cuando está en nuestro centro, que es nuestro ámbito de responsabilidad, no se corresponde con lo que se vive en el exterior, donde los jóvenes no logran ese protagonismo, y tienen miedo a expresar sus opiniones y sentimientos, incluso en sus universidades. En estos veinte años percibo un retroceso en el espíritu aperturista de sus universidades. Y se desarrolla un doble lenguaje, hay profesores que, cuando abordan temas delicados, se expresan con mayor o menor libertad según donde estén.

¿Al ser un centro cultural de una orden católica, en qué favorece y en qué dificulta que los jóvenes marroquíes, en su mayoría musulmanes, consideren que es un lugar donde hablar de lo que a ellos les importa?

No es obstáculo, ni mucho menos. Nosotros no hacemos proselitismo. Valoran positivamente que seamos católicos, y la gente se siente muy a gusto participando y debatiendo. Para la mayoría de los musulmanes, lo que no entienden es que haya personas ateas o agnósticas, les cuesta concebir que sea posible vivir sin fe. Además, la realidad del Islam en Marruecos es muy plural. Este centro cultural tiene una vida muy internacional y el cariz religioso no es un factor predominante. También participan africanos subsaharianos, y la comunidad de cuarenta estudiantes tailandeses. Es variopinta hasta la comunidad de españoles.

¿Cómo resultan los foros sobre temas donde tradición religiosa y derechos sociales pueden colisionar?

Hemos tenido algunos muy interesantes, por ejemplo sobre los derechos de la mujer, donde la gente marroquí ha sido muy crítica con las tradiciones y con las leyes que perpetúan comportamientos que perjudican a las mujeres. Lo que provoca rechazo es el reduccionismo simplista sobre Marruecos o sobre el Islam. Y las bromas sobre lo religioso. Pero eso es anecdótico, lo importante es darle la palabra a la sociedad civil, a los pensadores, filósofos, abogados, artistas, etc, que se esfuerzan por los derechos de la población. Por derechos humanos cuya materialización podemos firmar todos. Hay quienes hacen ver que en la sociedad solo se habla de fútbol o de choques de civilizaciones. Eso es lo que sale en los medios de comunicación. Pero hay más gente dedicada a temas como los derechos de las mujeres o los problemas de los jóvenes.

La demografía está muy desequilibrada por el altísimo porcentaje de jóvenes.

Hay un alto porcentaje de licenciados en paro. En general, muchos jóvenes se sienten frustrados porque no pueden trabajar en el ámbito para el que se han preparado. Es verdad que se están convocando muchas plazas de profesores para la función pública, y hay empresas invirtiendo en el sector de la informática. Pero a uno y otro tipo de empleos se accede por enchufismo y padrinazgo más aún que en España. Y el autoempleo emprendedor es una nueva tendencia que requiere más madurez y apoyo. El sistema de organización del trabajo está obsoleto y hay una gran masa de jóvenes parados que no pueden emanciparse y casarse a la edad que quisieran. Por eso sigue pesando mucho la vía de buscarse trabajo fuera del país.

¿En las protestas que tienen lugar en el Rif desde hace dos meses, influye más el desencanto socioeconómico o las reivindicaciones políticas?

Es una confluencia de muchos factores. En esa región, habitualmente muy mal comunicada, se ha invertido mucho en infraestructuras pero poco en servicios básicos como sanidad y educación. Reivindican tener un distrito universitario propio, porque siempre han vivido lejos de la enseñanza superior y a sus familias les supone una gran dificultad enviarlos lejos para estudiar una carrera. Todo está mezclado con otro tipo de reivindicaciones identitarias de raíz histórica a las que el Gobierno marroquí siempre mira con desconfianza.

Los atentados de la semana pasada en España han sido perpetrados por jóvenes de origen marroquí cuyas familias están asentadas en la sociedad española. Como los que han protagonizado otros actos de terrorismo en Francia y Bélgica, radicalizados en muy poco tiempo. ¿Cuál es su punto de vista sobre este preocupante fenómeno?

A la sociedad marroquí le está costando trabajo aceptar y digerir que es el origen de jóvenes dispuestos a cometer actos terroristas. Cuando en 2003 tuvieron lugar los atentados en Casablanca, la gente no daba crédito. Se ha tendido a mirar para otro lado, y no se ha cogido el toro por los cuernos, considerando que es un conflicto externo, de grupos muy minoritarios, vinculado a la guerra de Irak, al conflicto israelí-palestino,...

¿Algo está cambiando al conocer detalles sobre los implicados en la masacre de Barcelona?

He notado que les ha impactado más, y hay una reacción sincera de solidaridad con las víctimas. Hay quien opina que este terrorismo nada tiene que ver con el Islam, que está ligado a la marginación en la que viven muchos jóvenes emigrantes en Europa. Pero hay un sector más ilustrado, compuesto por jóvenes licenciados, que lo analizan con preocupación, al ver la edad de los chicos a los que se está reclutando para estos atentados. Y porque saben que en Marruecos desde hace muchos años se está deteniendo, en mayor número que en España, en barrios muy concretos, a chicos que están siendo rápidamente captados y adoctrinados para el yihadismo terrorista. Esa sensación de estupor y de indignación está presente en la sociedad, sobre todo en los sectores más informados y preparados. Cada vez hay más cineastas, artistas, filósofos y periodistas que están abordando este tema para que sea un debate predominante a nivel social.

En general, ¿qué dicen?

Reflexionan sobre el rigorismo religioso que se ha potenciado en un sistema educativo cargado de dogmatismo. Señalan la importancia de la crisis de identidad que sufren muchos jóvenes. No saben muy bien cuál es su sitio en el mundo, no tienen claro cuál es su horizonte y su espacio de protagonismo ni dentro ni fuera del país. Y consideran que las redes sociales están cubriendo ese vacío, lo que no ha sido abordado suficientemente ni por los estados, ni por las sociedades, ni por las organizaciones religiosas. Tras el atentado de Barcelona, creo que está aumentando en la sociedad marroquí la preocupación y la conciencia sobre los jóvenes, que podrían ser sus hijos o los de sus vecinos, se están escapando de las familias para convertirse en terroristas, en lugar de estar discerniendo su futuro profesional. Se calcula que hay más de 3.000 que huyeron a Siria para enrolarse en el Daesh.

¿Y qué proponen desde esos ámbitos del pensamiento y la cultura?

Todo lo que no sea trabajar en los derechos humanos, en la educación, en la formación, es eternizar los problemas. No se van a resolver por la vía policial, por la vía de la represión. Marruecos necesita planes de gobierno más relacionados con el desarrollo social de las personas. Invertir en derechos básicos como sanidad y educación.

Por su experiencia en interculturalidad, y ante este desafío para evitar que algunos jóvenes se conviertan en terroristas, ¿qué recomienda a los profesionales de la educación y la acción social que trabajan en España?

Dedicar tiempo a conocer bien a los jóvenes, sea cual sea su origen. Conocer sus expectativas, sus valores, su entorno familiar, hablar con sus padres, saber de sus raíces, de su procedencia. Hay que conocer bien todo ese bagaje sociológico. Contextualizarles bien, desprenderse de prejuicios culturales y, en los casos de ligazón con una religión, como el Islam, conocer sus fundamentos, valorar su fe, y propiciar puntos de encuentro. En España, noto que se trata el tema religioso con mucho desconocimiento, y con ignorancia convertida en chiste. Eso les molesta mucho.

¿Qué recurso le funciona muy bien para integrar?

Darles la palabra para que, ante otros distintos a ellos, hablen de sí mismos, de sus orígenes. Nos ayuda mucho organizar jornadas gastronómicas, descubrir comidas y compartirlas contribuye a la complicidad. También ayuda que canten algo en su lengua nativa, y acoger eso como algo enriquecedor, no como una excepción. Nunca hay que minusvalorar el legado cultural de un inmigrante. Por ejemplo, con muchos subsaharianos hacemos talleres creativos, y ayuda a valorar otras realidades cuando pintan, o cantan, o bailan. Cuando llegan, nunca les preguntamos cuál es su religión, sino en qué podemos ayudarte.

¿Qué va a impulsar durante los próximos meses?

Seguir potenciando la interculturalidad, incorporando a voluntarios de diferentes nacionalidades. Eso nos hace más abiertos y es la mejor manera de no caer en dogmatismos e intransigencias. Quiero recuperar la intensidad de los intercambios de estudiantes que hubo años atrás con universidades como la de Sevilla. Por otro lado, tenemos que ser capaces de llegar a acuerdos con entidades y colectivos locales para hacer más actividades de interculturalidad en espacios fuera de nuestro centro. Ya sea en plazas, en cafés, o en sedes de otras entidades. Me encantaría hacer ciclos de cine al aire libre. Que también sirva para revitalizar un urbanismo de impronta española, andaluza, acosado por la presión urbanística de los intereses playeros. Otra prioridad que afrontaremos es actualizar la biblioteca a nuevas titulaciones que ya se imparten en Martil, donde no solo está Filología, sino Derecho, Sociología, Antropología, Económicas.

viernes, 25 de agosto de 2017

El Papa pide ayuda a los jóvenes


El próximo Sínodo de los Obispos está previsto para el mes de octubre de 2018 y se dedicará a ‘Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional’.
Para preparar este evento se ha pedido a los jóvenes de todo el mundo que participen a través de un cuestionario en el que podrán opinar sobre la escucha a los jóvenes dentro de la Iglesia, los desafíos y retos actuales de la juventud, oportunidades que se les presentan o por sus espacios de encuentro. Igualmente, el cuestionario invita a reflexionar sobre los jóvenes alejados de la Iglesia, la vocación y el acompañamiento. Por último, se les interpela para que expresen de qué manera podría ayudar la Iglesia a que los jóvenes puedan mirar hacia el futuro con confianza y esperanza y sobre la participación de la juventud en los distintos organismos sociales.
El cuestionario, que se divide en cuatro partes y ocupa un máximo de diez minutos, está disponible en la página web de la Pastoral Juvenil de la Archidiócesis y podrá completarse hasta el 3 de septiembre.
Igualmente, se ha desarrollado otra consulta para los agentes de pastoral de grupos jóvenes, al que también se puede acceder a través de pastoraljuvenilsevilla.org
Las respuestas obtenidas servirán para elaborar un informe que se remitirá a la Conferencia Episcopal y desde allí al propio Sínodo.
La Delegación diocesana de Juventud anima a todos los jóvenes de entre 16 y 30 años a participar porque como apuntó el papa Francisco en la carta que dirigió a los jóvenes con motivo de la Presentación del Documento Preparatorio para el Sínodo de los Obispos, “un mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos. No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro”.
El tema de este Sínodo está en continuidad con los resultados de las recientes asambleas sinodales sobre la familia y con el contenido de la exhortación apostólica post-sinodal Amoris Laetitia . Su propósito es acompañar a los jóvenes en su camino existencial hacia la madurez para que, mediante un proceso de discernimiento, descubran su proyecto de vida y lo realicen con alegría abriéndose al encuentro con Dios y con los seres humanos y participando activamente en la edificación de la Iglesia y de la sociedad.
Más información en jovenes@archisevilla.org
Fuente: www.archisevilla.org

jueves, 17 de agosto de 2017

Toma de posesión de la nueva Junta de Gobierno

En la noche de ayer, a la conclusión de la Solemne Función en honor de San Roque, tomaron posesión de sus cargos los miembros de la nueva Junta de Gobierno de la Hermandad. Tras el juramento individual y la entrega del nombramiento, la Hermandad quiso tener un recuerdo de agradecimiento con los miembros de la Junta saliente que no continúan en el cargo.

Foto: Andrés García

Llamada a la oración

Llamamos a la oración por todas las personas que sufren a causa del terrorismo. El rezo del Santo Rosario de las 20:00 horas en la tarde de hoy, será aplicado por las víctimas del atentado acaecido hace unas horas en Barcelona.