viernes, 26 de abril de 2013

Memoria de empleo Cáritas 2012: los servicios de empleo de la Confederación atendieron a más de 80.000 personas

La directoria del Área de Desarrollo Social de Cáritas Española, Ana Abril, y el coordinador del Equipo de Promoción de Derechos y Econonía Solidaria, Félix Miguel Sánchez, presentaron ayer en Madrid la Memoria de Empleo 2012 de la institución. Junto a los datos detallados de la actividad desarrollada por la Confederación, la Memoria aporta como novedad más destacada los testimonios de las propias personas acompañadas, que formulan una serie de demandas a las Administraciones y poderes públicos, a las empresas, a los trabajadores y trabajadoras que están en activo, y a la sociedad.

Según Félix Miguel Sánchez, “la demanda que nos transmiten las personas desempleadas a las que acompañamos a las Administraciones y a los poderes públicos es un papel realmente activo en la búsqueda y creación de empleo, así como honradez y transparencia en la gestión pública, de tal modo que dicha gestión vaya orientada al bien común, y que el control del gasto público no deteriore los derechos fundamentales para que, a la hora de recortar, no empiecen por los servicios básicos de los ciudadanos”.

Los usuarios de los Programas de Empleo de Cáritas extienden sus peticiones a las empresas, a las que piden que “la crisis no sea un excusa para el retroceso en derechos laborales, al tiempo que recuerdan la función social de la empresa y la importancia de otras formas de emprender fundamentada en la colaboración”.

Entre sus demandas incluyen también a los trabajadores en activo para que, como señaló el coordinador de Promoción de Derechos de Cáritas, “se comprometan con los desempleadas en las búsqueda de empleo, ayudando a buscar empleo a los que no tienen y se impliquen en la redistribución de un bien escaso, con peticiones expresas como que aquellos que tengan dos puestos de trabajo dejen uno para que un desempleado pueda ocuparlo”.

Sus apelaciones se dirigen, por último, a toda la sociedad para “que en la salida de la crisis no se olviden las personas más desfavorecidas, que asuma una conciencia crítica que se compromete y se moviliza para poner en primer lugar la dignidad de la persona y sus derechos”.



Quiénes son

Durante 2012, un total de 81.613 personas participaron en las acciones y programas de empleo de Cáritas. De ellas, 13.318 (el 16 por ciento, un porcentaje similar al del año anterior) lograron acceder a un puesto de trabajo.

El perfil predominante de estas personas es del de mujer (un 67%), inmigrantes o autóctonas, con edades comprendidas entre 25-45 años (el 60%) y con un bajo nivel formativo (el 63% no supera los estudios secundarios).

Qué apoyo les ofrece Cáritas

Las respuestas que ofrece la Confederación Cáritas a las personas que acuden a sus programas de empleo están muy diversificadas.

Una de las actividades que aglutina mayor número de demandas son los servicios de acogida, información y orientación laboral, a través de los cuales se atendieron en todo el país a 67.226 personas en 2012.

Otro apartado destacado es de la formación para el empleo. A lo largo de 2012 se realizaron 791 acciones formativas, de las que se beneficiaron 12.662 personas. El 36% de estas acciones formativa incluyeron prácticas en empresas.

El apoyo al autoempleo es también un objetivo prioritario, del que se beneficiaron el pasado año 96 personas a través de 37 iniciativas de autoempleo.

Además, gracias a los servicios de intermediación laboral, en 2012 se atendieron a 14.973 participantes, se estableció contacto con 7.050 empleadores y se gestionaron 5.864 ofertas.

Otra de las grandes apuestas de Cáritas en la promoción del empleo para personas vulnerables son las iniciativas de economía social. El año pasado, Cáritas contó con 22 Empresas de Inserción, 6 Cooperativas y 1 Centro Especial de Empleo. Destaca la puesta en marcha de 6 iniciativas nuevas. Esta apuesta por la Economía Social ha supuesto en 2012 un total de 586 puestos de trabajo. Además, se desarrollaron 39 talleres ocupacionales, en los que participaron 789 personas. Junto a ello, en 2012 se contrataron a 40 participantes de las acciones de empleo en diferentes puestos de Cáritas.

Todo este trabajo de acompañamiento se lleva a cabo gracias al compromiso gratuito de 2.173 voluntarios en toda España y el trabajo de 585 personas remuneradas.

Casi 33 millones de euros invertidos

En 2012, la Confederación Cáritas destinó un total de 32.796.702 euros a sus acciones de empleo, lo que supone un incremento del 20,8% con relación a 2011. Estos fondos proceden tanto de donaciones privadas (un 53%) como de subvenciones públicas (un 47%, procedente del Fondo Social Europeo y Administraciones estatales, autonómicas y locales), así como de los generados por las actividades económicas de las propias empresas de economía social que gestionan las Cáritas Diocesanas.

Amenazas sobre el derecho al trabajo

En su intervención, Ana Abril, además de expresar “nuestro agradecimiento a los agentes de Cáritas y al Equipo de Empleo que hacen realidad la presentación de esta Memoria”, elogió a “los participantes en los programas de empleo, por su valentía, por su capacidad de perseverar, de continuar”.

Apenas dos horas después de hacerse públicos los datos de la EPA correspondientes al primer trimestre de 2013, la directora del Área de Desarrollo Social e Institucional de Cáritas afirmó que “son una llamada urgente e ineludible a la responsabilidad de todos ante este contexto que está expulsando a las personas del acceso a los derechos”.

“El derecho al trabajo –denunció- está amenazado y es una exigencia ética, moral y de justicia que sea una prioridad invertir esta realidad, que nos demuestra cada día que detrás de la pérdida del empleo se genera una espiral que erosiona el acceso a otros derechos fundamentales, a tener los ingresos mínimos para vivir, a acceder a la vivienda… y también se erosionan otros bienes intangibles esenciales, la confianza, la autoestima, la participación social, la vida familiar o una mínima seguridad”.

Reforzar las coberturas sociales de las personas más vulnerables

Ana Abril ha reclamado reforzar la cobertura a las personas en un momento en que “la protección a las situaciones de desempleo disminuye al reducirse las cuantías de la prestación contributiva por desempleo e incrementarse las exigencias para acceder el subsidio”. Los datos son elocuentes, ya que “de un valor cercano al 80% desempleados cubiertos por el sistema, hemos pasado en 2012 a que una de cada 3 personas sin empleo no recibe prestaciones de este tipo”.

A la vista de este retroceso de la protección social “el riesgo del que ya hemos alertado en otras ocasiones es la creciente la desigualdad social y el riesgo de fragmentación y dualización. Y solo el acceso a los derechos puede reducir la creciente desigualdad social, solo el acceso y garantía de los derechos básicos puede generar una sociedad más justa”, añadió.

Ana Abril apostó, en ese sentido, por “devolver la confianza a las personas y no a los mercados que son un medio, impulsando un marco que tenga como guía el bien común y el destino universal de los bienes, que sitúe a las personas en el centro de las decisiones”. “Esta Memoria –indicó- recoge propuestas que demuestran que hay opciones, que hay alternativas económicas que permiten generar empleo y abrir cauces de participación, pero para ellos es necesaria la implicación y el compromiso de todos”.


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