martes, 30 de abril de 2013

Información de interés para la visita de la Hermandad a las Hermanas de la Cruz y el Convento de Santa Isabel

A través de la presente entrada, se muestran algunos datos de interés de cara al viaje que la Hermandad tiene previsto celebrar el próximo domingo 5 de Mayo a Sevilla, en el que se visitarán los Conventos de las Hermanas de la Cruz y Santa Isabel.

A las 8:30 de la mañana partirá el autobús desde la Iglesia de San Roque hasta el Convento de las Hermanas de la Cruz, donde tendremos un rato de oración personal ante el cuerpo incorrupto de Nuestra Sagrada Titular Santa Ángela de la Cruz, para participar con posterioridad en la Eucaristía dominical que se celebra en la iglesia del convento.
 

A continuación, reproducimos un breve texto biográfico que nos recuerda la vida de Santa Ángela así como la labor que se desempeña en la Compañía de las Hermanas de la Cruz.

Canonizada como Santa Ángela de la Cruz, María de los Ángeles Guerrero González fue una religiosa católica fundadora de la congregación llamada Instituto de las Hermanas de la Cruz dedicada a ayudar a los pobres y a los enfermos. 

Infancia y juventud
Nació en Sevilla el 30 de enero de 1846, en la Plaza de Santa Lucía, número 5, siendo bautizada el 2 de febrero de ese mismo año en la iglesia de Santa Lucía (Sevilla). Su familia era muy modesta; su padre, Francisco Guerrero, era natural de Grazalema y había emigrado a Sevilla; su madre, Josefa González, era sevillana, hija de padres nacidos en Arahal y Zafra. Tuvo trece hermanos, aunque solamente seis alcanzaron la edad adulta; los otros ocho fallecieron durante la infancia a causa de la alta mortalidad infantil de la época.

El matrimonio trabajaba al servicio del convento de los frailes de la Trinidad, él como cocinero, y ella como lavandera y costurera. Su instrucción escolar fue escasa, como era habitual por aquel entonces entre las niñas pertenecientes a su clase social; a los 12 años entró a trabajar en un taller de fabricación de calzado para contribuir a la economía familiar, allí permaneció hasta los 29 de forma casi ininterrumpida.

A los 16 entró en contacto con el padre José Torres Padilla, un sacerdote nacido en Canarias y afincado en Sevilla con fama de santidad, el cual tendrá una influencia decisiva en su vocación religiosa. El padre Torres se convirtió en su confesor y director espiritual. A los 19 años solicitó la entrada como lega en un convento de Carmelitas Descalzas y no fue admitida; cuatro años después lo intentó otra vez y lo consiguió; ingresó en la congregación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, pero tuvo que abandonar por motivos de salud.

Fundación de la Compañía de la Cruz
En 1873 formuló votos perpetuos fuera del claustro, pronto nace la idea de fundar la "Compañía de la Cruz". El 17 de enero de 1875 comenzó a tomar forma su proyecto, encontró a tres compañeras: Josefa de la Peña que goza de una buena situación económica, Juana María Castro y Juana Magadán, dos jóvenes pobres.

Con el dinero de Josefa Peña alquilaron su "convento" que es solamente un cuarto en la casa número 13 de la calle San Luis en Sevilla, y organizaron un servicio de asistencia a los necesitados a lo largo del día y de la noche. Posteriormente se trasladaron al número 8 de la calle Hombre de Piedra también en Sevilla, sus compañeras comenzaron a llamarla "Madre".

En 1876, se declaró una epidemia de viruela en Sevilla, ello hace que las Hermanas de la Cruz intensifiquen sus esfuerzos de ayuda a pobres y enfermos, causando su labor gran admiración en todos los estamentos de la ciudad.

Su metódica de trabajo es siempre la misma, acuden por parejas a casa de los enfermos que las necesitan, mientras una atiende al paciente sentada a su lado, la segunda realiza las actividades del hogar.

En este mismo año (1876), Sor Ángela consigue la admisión y bendición de su obra por el arzobispo de la diócesis, el Cardenal Spínola. Su obra se extendió rápidamente, creando numerosos conventos localizados principalmente en Andalucía occidental y el sur de Extremadura, centrando siempre su actividad en la asistencia material y espiritual a pobres, enfermos, necesitados y niños huérfanos o sin hogar.


Fallecimiento
Falleció el 2 de marzo de 1932 como consecuencia de un accidente cerebrovascular, personas de todas las clases sociales rindieron homenaje a la hoy Santa que, por privilegio del Gobierno de la Segunda República Española, fue sepultada en la cripta de la Casa Madre en Sevilla.

Canonización
El Papa Juan Pablo II la beatificó el 5 de noviembre de 1982. El 20 de diciembre de 2002, la Iglesia reconoció oficialmente su santidad, al aprobar el milagro que le había sido atribuido, la curación, científicamente inexplicada, de un niño que sufría una obstrucción de la arteria central de la retina del ojo derecho y recuperó repentinamente la visión.

Fue canonizada por Juan Pablo II el 4 de mayo de 2003 en la madrileña Plaza de Colón, con el nombre de Santa Ángela de la Cruz.

Actualmente, la Compañía de la Cruz tiene más de cincuenta conventos, 700 hermanas y unas 50 novicias que realizan el noviciado en Sevilla. Los países donde se encuentra son España, Argentina e Italia. En España en las comunidades autónomas de Andalucía, Extremadura, Canarias, Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Castilla La ManchaGalicia.

Convento de Santa Isabel
Tras la visita a las Hermanas de la Cruz, nos adentraremos en la collación de San Marcos para conocer un año más, la arquitectura y el patrimonio conventual de Sevilla, desgraciadamente muy desconocido y olvidado, visitando en esta ocasión el Convento de Santa Isabel, perteneciente a la Orden de Religiosas Filipinas. Fundado en 1490 por la viuda de don Gonzalo Farfán de los Godos, doña Isabel de León, bajo la advocación de San Juan Bautista y la Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel, siendo edificado en el final del siglo XV, entre la iglesia de San Marcos y el convento de Santa Paula, siendo su claustro original del siglo XVI. 


Se encuentra ubicado en el número 2 de la calle Hiniesta, dando su fachada sur a la citada plaza de Santa Isabel, y con su acceso a través de un pequeño patio que se abre tras la alta portada que se abre a la calle: un sencillo espacio doméstico descubierto donde se enfrentan dos pequeños porches soportados por columnas sobre las que descansan arcos de medio punto. Del primer edificio de este convento sólo se conservan un patio con pilares ochavados de factura mudéjar y una fuente renacentista realizada en mármol. 
La iglesia del convento fue trazada en 1602 por Alonso de Vandelvira, uno de los principales exponentes de la arquitectura renacentista en Sevilla. El templo presenta la tradicional planta conventual de cajón, de una sola nave rectangular con tres tramos, cubierta con bóveda de cañón con lunetas, siendo una bóveda vaída la que recubre la Capilla Mayor.
El acceso a la misma se realiza por la portada principal de etilo renacentista, del mismo autor que la iglesia, en la que destaca el relieve situado en la parte superior, donde se erige la escena de la Visitación de la Virgen a su prima Santa Isabel, labrado por Andrés de Ocampo en 1609. 


Una espadaña de diseño manierista, realizada a principios del siglo XVII, se dispone sobre el muro de los pies, presentando azulejos con el escudo de la Orden de San Juan Bautista.
En su interior cuenta con un notable grupo de valiosos retablos, muy de acorde con la arquitectura del edificio, con obras manieristas y protobarrocas de Juan Martínez Montañés, el gran Retablo Mayor, obra de Juan de Mesa -a quien se debe también la imagen del Cristo de la Misericordia, realizado en 1622-, o las pinturas de Juan del Castillo, realizadas hacia el año 1625.


La desamortización de 1835 convirtió gran número de las dependencias del convento en cárcel en primera instancia y posteriormente en reformatorio, en ambos casos para mujeres, recibiendo el sobrenombre popular de "Casa de las Arrepentidas", bajo la tutela de las religiosas de la Orden de San Felipe Neri, Actualmente la congregación filipense ha destinado el edificio a colegio femenino, dedicándose también parte de la comunidad a labores de bordados de ornamentos sagrados. Recordamos que fueron las hermanas del Convento de Santa Isabel las que llevaron a cabo en el año 2003 la limpieza del manto de salida de la Santísima Virgen de los Dolores.

Fotos: José Becerra - www.panoramio.es

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