miércoles, 28 de marzo de 2012

¿Por qué no salimos?

Foto: Carlota García
”Ea, pues otro año más sin poder hacer la Estación de Penitencia. Esto se está convirtiendo en una tradición.” Con esta expresión, que dicho sea de paso escuché el pasado Viernes Santo cuando nuestra Hermandad no pudo realizar su Estación de Penitencia por motivo de la lluvia, quisiera empezar estas líneas en las que intentaremos analizar los motivos por los que nuestra Hermandad no ha podido realizar su salida procesional a lo largo de los años.  Porque… ¿cuántos años no hemos podido procesionar? ¿Qué motivos lo impidieron? Y sobre todo ¿es verdad que llueve tanto el Viernes Santo? 

Para intentar dar respuesta a estas preguntas partiremos de la base de que, aunque nuestra Hermandad se reorganiza en el año 1880, sólo tenemos constancia documental donde poder recabar información a partir del año 1888, donde comienza el primer Libro de Actas de los Cabildos Generales, por lo que, por tanto, no consideraremos estos años iniciales. A partir de 1888 y hasta el año 2011, nuestra Hermandad ha podido realizar 123 Estaciones de Penitencia, existiendo tres tipos de causas que han impedido que saliera la cofradía a la calle, o que no se realizase la Estación de Penitencia normalmente en cuento a su horario o itinerario.

En primer lugar, los motivos económicos o materiales, que ocasionaron que la Hermandad suspendiera la Estación de Penitencia en seis ocasiones, en los años 1891, 1898, 1903, 1905, 1906 y 1922, ya fuese por rotura del paso de la Stma. Virgen, como ocurre en el primero de estos años, o porque la economía de la Hermandad no podía hacer frente a los gastos que suponía la salida procesional, sobre todo si se estaba pagando el paso de la Stma. Virgen (1898) o el manto de salida (1903). Esta primera causa supone un 4,88% de años sin realizar Estación de Penitencia.

En segundo lugar, los motivos político-sociales, que tuvieron lugar durante el periodo de la segunda república, que ocasionaron que la Hermandad no realizase la Estación de Penitencia durante los años 1932, 1933, 1934 y 1936, llegando incluso alguno de estos años ni tan siquiera a montar los pasos en San Roque para que pudiesen los fieles contemplarlos durante la Semana Santa. Cuatro años, que suponen un 3,25% del total considerado y que si lo unimos al motivo anteriormente comentado, suman un total de diez años y un 8,13% de años sin procesionar.

El tercer motivo, que es el que no depende de la Hermandad y el que con más probabilidad se puede seguir repitiendo en un futuro, es el de las inclemencias meteorológicas, el de la consabida lluvia.  Pero no nos debemos de sorprender en este punto, ya que el mismo Evangelio nos dice que el Viernes Santo no fue un día fácil. Así el Evangelio de San Marcos dice “…cuando vino la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena” (Marcos 15, 33), e igualmente lo indican los Evangelios de San Lucas y San Mateo. Por tanto ya nos estaban advirtiendo que el Viernes Santo no iba a ser un día muy soleado.

Pero ¿cuántos Viernes Santo ha llovido? Pues la friolera de diecisiete años, lo que supone un 13,82% del total. Llegado a este punto habría que hacer una distinción. Años en los que la Hermandad sale, pero alterando su horario o itinerario, y años en lo que la Estación de Penitencia se suspende por completo. El primero de estos casos es el que ha ocurrido en siete ocasiones, saliendo la hermandad a la calle pero recortando su recorrido procesional, como ocurrió el año 1979 que sólo procesionó por las calles San Roque, Juan Pérez y Sevilla; como en el año 1963, en el que la Cruz de Guía se vuelve cuando estaba al comienzo de la calle San Roque o como el año 1995, donde la Hermandad se vuelve sobre sus pasos al sorprenderle la lluvia en la mitad de la calle Doctor Gamero. También en el año 2005 se decidió acortar el recorrido, saliendo de la calle San Roque y pasando directamente a la Plaza de la Corredera por la calle Felipe Ramírez. En el año 2003 la lluvia sorprende a la Hermandad en la calle y se divide en dos para volver a San Roque, cada paso por recorridos distintos, volviendo a unirse en la esquina de las calles Sevilla y Juan Pérez. En el año 2007 se retrasó la salida en media hora, pero pudiendo realizar completamente el recorrido, en aquella ocasión, desde la Parroquia de Santa María Magdalena. Precisamente este templo tuvo que acoger a nuestra Hermandad en la Estación de Penitencia del año 1975, donde se tuvo que refugiar la cofradía por la tromba de agua que caía y volver a San Roque el Domingo de Resurrección. Quizás este fue el episodio más duro de todos lo vividos por la Hermandad.  

Y en segundo lugar también han existido años en los que la Hermandad ha suspendido la Estación de Penitencia por las circunstancias meteorológicas, en concreto en diez años: 1916, 1958, 1966, 1968, 1974, 1976, 1996, 2004, 2006 y el pasado año 2011.

Si unimos todos los motivos, tendremos un total de 27 años en 123 estaciones de penitencia, es decir, un 22% de los años. Casi nada, sobre todo si tenemos en consideración que las reglas de nuestra Hermandad indican expresamente “todos los años, acompañando a sus Sagrados Titulares, realizará esta Hermandad y Cofradía su Estación de Penitencia...”, Regla 16, y en la Regla 17 “la Estación de Penitencia es el acto de culto público por excelencia de la Hermandad…” Es una pena que el trabajo y la ilusión de una Hermandad por cumplir lo dictaminado en sus Reglas encuentre estos impedimentos para poder llevarlo a cabo, y sobre todo, cuando se continúan los años, como el trienio 1974 a 1976, y el periodo 2003 a 2007, con todos los años afectados en mayor o menor medida por las lluvia. En fin, resignación, y si miramos el lado positivo, sabed que nunca se ha suspendido la Estación de Penitencia por motivo de la lluvia dos años consecutivos. Y el año pasado se suspendió.

José Francisco Matute Bonilla 
Publicado en el Boletín de la Hermandad

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