lunes, 28 de febrero de 2011

Exposición: el bordado en la Hermandad del Santo Entierro de Arahal


 Foto cartel: Francisco J. Granado
Manto de camarín de la Santísima Virgen de los Dolores. S. XIX. Detalle

La Hermandad del Santo Entierro de Arahal muestra en la Sala Capitular uno de sus mayores tesoros patrimoniales, como es su amplia colección de bordados, ofreciendo así la oportunidad de acercar y contemplar con detalle los artesanales entresijos y las distintas técnicas de este aspecto tan admirado y destacado como es el bordado en las hermandades.
Dicha exposición es única en muchos aspectos; va más allá de una mera sucesión de piezas bordadas. En su conjunto, es un fiel reflejo del carácter sobrio, clásico y delicado con el que la Hermandad inició su reorganización en 1880. Este espíritu se percibe en el diseño y las distintas técnicas empleadas, que podemos observar en las obras más antiguas, como el techo de palio –recientemente restaurado-, las bambalinas, la saya procesional, el manto de camarín que ilustra el cartel de la exposición y otras más.
De igual modo, aparecen expuestas las nuevas adquisiciones y los bordados más recientes, siempre fieles a un objetivo mayor, como es el de buscar piezas únicas que hagan de nuestro patrimonio lo que siempre ha sido y que hemos heredado de nuestros mayores: elegante y sin dejarnos llevar por modas que –muchas veces- vulgarizan el bordado despojándolo de diseños de calidad y con poco sentido ni religioso ni litúrgico.
Obviamente, la mayor parte de la exposición la componen sayas, mantos, cíngulos y tocados de la Santísima Virgen de los Dolores, centro devocional de la Hermandad y de muchos devotos; faltando el manto de salida, que por razones de espacio y conservación, no aparece en esta muestra.
Sin embargo, sí lo hacen otras auténticas joyas ocultas, como son el baldaquino interior  y las cortinas de seda natural del Sagrario, núcleo central del templo.
Otro aspecto a destacar es el apartado de las nueva s adquisiciones, con los interesantes bordados del manto de salida del Señor en la Sagrada Entrada en Jerusalén; y el nuevo y delicado manto de camarín con bordados en plata y seda del siglo XVIII que estrenó la Santísima Virgen el pasado año.
En este amplio recorrido sobre la historia de la Hermandad, centrándonos en el arte del bordado, desconocemos el autor o autores de muchas de las piezas. Desgraciadamente no aparecen en nuestros archivos documentos que puedan verificar muchas procedencias de estas obras de arte. Sin embargo, se ha realizado una minuciosa investigación para fechar y averiguar procedencias. Labor que –sin duda- contribuirá a conocer con más detalle nuestra amplia historia, en pro –sobre todo- de las nuevas generaciones, futuro de la Hermandad y de la Iglesia.
Queremos destacar también, en esta breve presentación, que todas las piezas bordadas, desde hace muchas décadas, han salido de las manos de bordadores y bordadoras de nuestro pueblo, como son la Madre Espíritu Santo del Convento de Madres Dominicas, las Hermanas Martín Castillo, Daniel Maldonado Catalán, Francisco Rodríguez Lozano y el taller de bordado de la Hermandad del Santo Entierro. Siempre hemos confiado, y lo seguiremos haciendo, en el buen hacer de los artistas locales y también queremos testimoniar el agradecimiento sincero de esta Hermandad de San Roque por tantas atenciones.
Por último, queremos anunciar que es propósito de la Junta de Gobierno, organizar cada año una exposición temática en nuestra Sala Capitular, mostrando de una manera cercana obras importantes de nuestro amplio patrimonio, continuamente en proceso de restauración y ampliación, a pesar de los lógicos problemas presupuestarios.

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